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Moverse bien a cualquier edad: ¡Sigue moviéndote, sigue viviendo!

7 de abril de 2026 / Whitney Trunzo
Moving Well at Every Age: Keep Moving, Keep Living

Estar en forma a cualquier edad no se trata de buscar entrenamientos perfectos. Se trata de tener la energía para moverte durante el día, sentirte a gusto con tu cuerpo y mantener la confianza a medida que la vida cambia. Tu cuerpo cambiará naturalmente con el tiempo, y el movimiento constante puede ser la clave para apoyar esos cambios y que puedas seguir haciendo lo que te apasiona. 

Encuentra todo lo que necesitas para tu camino hacia el bienestar físico en VASA, con espacio para levantar pesas, caminar, estirar, nadar o tomar una clase dirigida por un entrenador en un ambiente acogedor, donde personas de todas las edades y niveles de condición física son bienvenidas. 

Por qué es importante avanzar en la vida 

No necesitas un plan complicado para sentir los beneficios del movimiento. La actividad física regular puede ayudarte a sentirte con más energía durante el día e incluso a dormir mejor por la noche. Los ejercicios de fuerza pueden facilitar las tareas cotidianas, como llevar la compra, subir escaleras o jugar con los niños y los nietos. Incluso breves periodos de movimiento, de tan solo 10 o 15 minutos, pueden ser muy beneficiosos si los repites con constancia. 

El movimiento también puede mejorar tu estado de ánimo, aliviar el estrés y ayudarte a sentirte más conectado, especialmente cuando estás rodeado de otras personas que trabajan para alcanzar sus propios objetivos. 

Tus 20: Explora y crea hábitos divertidos 

Los veinte son una época para descubrir qué te gusta hacer por tu cuenta, más allá de los deportes escolares o las rutinas de la infancia. Es una década estupenda para probar diferentes opciones y darte cuenta de lo que te hace sentir bien. 

Aprender una técnica correcta ahora te ayudará a sentirte más seguro y cómodo en cualquier gimnasio durante los próximos años. Ideas de movimientos que podrían ser adecuadas para tus 20 años: 

  • Entrenamiento de fuerza El entrenamiento con pesas libres o máquinas puede ayudarte a sentirte fuerte y a desarrollar habilidades que utilizarás a lo largo de tu vida. 
  • Los ejercicios cardiovasculares de alta intensidad, como correr, montar en bicicleta o subir escaleras, son una forma divertida de liberar tensiones. 
  • Si pasas mucho tiempo sentado en el trabajo o en la escuela, unas breves sesiones de movilidad o estiramiento te ayudarán a mantenerte ágil. 
  • Los deportes recreativos o los entrenamientos sobre césped te permiten jugar, competir un poco y mantener el movimiento de forma divertida. 

A los 30: Adapta el movimiento a una vida ajetreada. 

A los 30 años, la vida puede parecer muy ajetreada entre la carrera profesional, la crianza de los hijos, el cuidado de familiares y todo lo demás. Puede resultar más difícil encontrar tiempo para hacer ejercicio y el estrés puede ser elevado. 

El movimiento puede ser una forma poderosa de despejar la mente y proteger la fuerza. Un plan realista, como dos o tres sesiones factibles a la semana, suele funcionar mejor que perseguir entrenamientos "perfectos" que no se pueden mantener. Ideas de movimiento que podrían ser adecuadas para personas de 30 años: 

  • Las sesiones de entrenamiento de fuerza de cuerpo completo 2 o 3 veces por semana te ayudan a mantenerte fuerte para levantar a los niños, las compras y todo lo demás. 
  • Caminar a paso ligero en la cinta de correr es una forma sencilla de aumentar el ritmo cardíaco cuando el tiempo apremia. 
  • Entrenamientos de estilo interválico como STUDIO RED Alterna breves periodos de esfuerzo con periodos de recuperación, lo que te ayudará a desarrollar fuerza, mejorar la resistencia y aprovechar al máximo tu tiempo. 
  • Las opciones de bajo impacto, como el ciclismo o la elíptica, pueden resultar beneficiosas si tus articulaciones prefieren un menor esfuerzo. 
  • Las actividades familiares de fin de semana, como paseos, natación o salidas activas, convierten el ejercicio en tiempo compartido. 

Tus 40: Entrena de forma inteligente y escucha. 

Al llegar a los 40, es posible que notes nuevas sensaciones, como apreciar un calentamiento más prolongado o necesitar un poco más de tiempo entre entrenamientos intensos. Esta puede ser una década ideal para entrenar pensando en cómo quieres sentirte durante el día, no solo en los resultados del gimnasio. 

Los calentamientos y los estiramientos pueden resultar especialmente beneficiosos ahora, preparándote para disfrutar de tus entrenamientos y sentirte mejor después. Ideas de movimiento que podrían ser adecuadas para tus 40: 

  • El entrenamiento de fuerza regular con movimientos controlados fortalece las articulaciones y ayuda a sentirse sólido y capaz. 
  • El ejercicio cardiovascular moderado, como caminar, andar en bicicleta o nadar, aumenta la energía sin dejarte exhausto. 
  • Movilidad corta o yoga Las sesiones alivian la rigidez causada por estar sentado o por días ajetreados. 
  • Los entrenamientos de intervalos suaves te permiten esforzarte un poco y luego recuperarte, de una manera que resulta manejable. 
  • Relajación consciente Los estiramientos y la respiración pueden ayudarte a salir del "modo de acción" y relajarte. 

A los 50: Mantente fuerte y redefine el concepto de "estar en forma".“ 

Los 50 pueden ser un momento clave para reflexionar sobre cómo quieres que sean las próximas décadas. Quizás sueñas con viajar, dedicarte a tus aficiones o mantenerte activo con amigos y familiares. El movimiento puede ayudarte a alcanzar esos objetivos. Nunca es tarde para empezar, retomar o cambiar tu rutina de ejercicio.  

Ideas de actividad física que podrían encajar con tus 50 años: 

  • El entrenamiento de fuerza con máquinas o pesas libres más ligeras te ayuda a mantenerte firme y fuerte. 
  • Los ejercicios cardiovasculares de bajo impacto, como caminar, andar en bicicleta o hacer ejercicio en el agua, pueden resultar agradables a la vez que ayudan a desarrollar resistencia. 
  • Las clases suaves de yoga o estiramientos favorecen la flexibilidad para la vida diaria. 
  • Los ejercicios centrados en el tronco y la postura te ayudan a sentirte más apoyado y erguido. 
  • Sesiones con un profesional certificado Entrenador personal Puede ayudarte a ganar confianza y brindarte un plan sencillo y claro diseñado para tu cuerpo y tus objetivos. 

A los 60: Muévete para lograr independencia y confianza en el día a día. 

A los 60 años, el movimiento suele asociarse con la libertad. Esto puede significar sentirse firme al caminar, desplazarse con facilidad o disfrutar de la compañía y las actividades que uno ama. 

Los ejercicios de equilibrio, coordinación y movilidad pueden ayudarte a sentirte más seguro/a. El movimiento social, como las clases o los paseos con un amigo/a, también puede ser una fuente constante de motivación y alegría. 

Ideas de movimiento que podrían encajar con tus 60 años: 

  • El entrenamiento de fuerza con máquinas, cables o mancuernas ligeras puede ayudar en tareas cotidianas como levantar, alcanzar y cargar objetos. 
  • Los ejercicios de equilibrio cerca de un soporte firme te ayudan a sentirte más estable al estar de pie, girar y caminar. 
  • Las clases grupales con movimientos sencillos y controlados combinan el movimiento con la comunidad y la diversión. 

A partir de los 70: Movimiento suave y constante y alegría. 

A partir de los 70, puedes centrarte en lo que te hace sentir bien, te resulta familiar y te produce alegría. La constancia es más importante que la intensidad. Incluso movimientos sencillos a diario, como caminar, estirar suavemente o hacer ejercicio en el agua, pueden ayudarte a mantenerte activo en las actividades que disfrutas. 

Ideas de movimiento que podrían encajar con tus 70 años o más: 

  • Dar paseos cortos a diario mantiene el cuerpo en movimiento y la mente despejada. 
  • Trabajo de fuerza ligera con máquinas Las bandas de resistencia te ayudan a sentirte más fuerte y estable. 
  • Los estiramientos suaves o los movimientos realizados sentados en una silla favorecen la flexibilidad sin necesidad de tumbarse en el suelo. 
  • Hacer ejercicio en el agua o nadar tranquilamente a lo largo de la piscina suele resultar relajante a la vez que te permite ejercitarte. 
  • Las clases grupales tranquilas y de bajo impacto combinan el movimiento con la comunidad y la rutina. 

Recuperación: Su botón de reinicio incorporado 

No importa tu edad, recuperación Es fundamental mantenerse en forma. Los días de descanso, los paseos tranquilos, los estiramientos en el césped o unos minutos de relajación en una sauna o sillón de masaje ayudan a que el cuerpo y la mente se recuperen. Prestar atención a cómo te sientes y permitirte bajar el ritmo cuando lo necesites es una habilidad valiosa en cualquier etapa de la vida. 

El impulso de la comunidad y el movimiento conjunto 

El movimiento no es solo físico. Estar presente en un espacio donde otras personas levantan pesas, caminan o toman clases puede ayudarte a sentirte menos solo y más motivado. Saludar a caras conocidas, unirte a una clase grupal o trabajar con un entrenador puede brindarte estructura y apoyo, especialmente en los días más difíciles. 

¿Preparado para moverte con facilidad a cualquier edad? 

No hay un momento perfecto para empezar. Tanto si tienes 20 como 70 años, puedes comenzar desde donde estás, con lo que tienes y de la forma que te resulte más cómoda. Cada paso, estiramiento y repetición es una manera de cuidarte hoy y para los años venideros. 

Estar en forma a cualquier edad no se trata de buscar entrenamientos perfectos. Se trata de tener la energía para moverte durante el día, sentirte a gusto con tu cuerpo y mantener la confianza a medida que la vida cambia. Tu cuerpo cambiará naturalmente con el tiempo, y el movimiento constante puede ser la clave para apoyar esos cambios y que puedas seguir haciendo lo que te apasiona. 

Encuentra todo lo que necesitas para tu camino hacia el bienestar físico en VASA, con espacio para levantar pesas, caminar, estirar, nadar o tomar una clase dirigida por un entrenador en un ambiente acogedor, donde personas de todas las edades y niveles de condición física son bienvenidas. 

Por qué es importante avanzar en la vida 

No necesitas un plan complicado para sentir los beneficios del movimiento. La actividad física regular puede ayudarte a sentirte con más energía durante el día e incluso a dormir mejor por la noche. Los ejercicios de fuerza pueden facilitar las tareas cotidianas, como llevar la compra, subir escaleras o jugar con los niños y los nietos. Incluso breves periodos de movimiento, de tan solo 10 o 15 minutos, pueden ser muy beneficiosos si los repites con constancia. 

El movimiento también puede mejorar tu estado de ánimo, aliviar el estrés y ayudarte a sentirte más conectado, especialmente cuando estás rodeado de otras personas que trabajan para alcanzar sus propios objetivos. 

Tus 20: Explora y crea hábitos divertidos 

Los veinte son una época para descubrir qué te gusta hacer por tu cuenta, más allá de los deportes escolares o las rutinas de la infancia. Es una década estupenda para probar diferentes opciones y darte cuenta de lo que te hace sentir bien. 

Aprender una técnica correcta ahora te ayudará a sentirte más seguro y cómodo en cualquier gimnasio durante los próximos años. Ideas de movimientos que podrían ser adecuadas para tus 20 años: 

  • El entrenamiento de fuerza con pesas libres o máquinas puede ayudarte a sentirte fuerte y a desarrollar habilidades que utilizarás a lo largo de tu vida. 
  • Los ejercicios cardiovasculares de alta intensidad, como correr, montar en bicicleta o subir escaleras, son una forma divertida de liberar tensiones. 
  • Las clases de fitness en grupo o las clases STUDIO pueden convertir los entrenamientos en momentos sociales y ayudarte a probar nuevos formatos. 
  • Si pasas mucho tiempo sentado en el trabajo o en la escuela, unas breves sesiones de movilidad o estiramiento te ayudarán a mantenerte ágil. 
  • Los deportes recreativos o los entrenamientos sobre césped te permiten jugar, competir un poco y mantener el movimiento de forma divertida. 

A los 30: Adapta el movimiento a una vida ajetreada. 

A los 30 años, la vida puede parecer muy ajetreada entre la carrera profesional, la crianza de los hijos, el cuidado de familiares y todo lo demás. Puede resultar más difícil encontrar tiempo para hacer ejercicio y el estrés puede ser elevado. 

El movimiento puede ser una forma poderosa de despejar la mente y proteger la fuerza. Un plan realista, como dos o tres sesiones factibles a la semana, suele funcionar mejor que perseguir entrenamientos "perfectos" que no se pueden mantener. Ideas de movimiento que podrían ser adecuadas para personas de 30 años: 

  • Las sesiones de entrenamiento de fuerza de cuerpo completo 2 o 3 veces por semana te ayudan a mantenerte fuerte para levantar a los niños, las compras y todo lo demás. 
  • Caminar a paso ligero en la cinta de correr es una forma sencilla de aumentar el ritmo cardíaco cuando el tiempo apremia. 
  • Los entrenamientos a intervalos, como el STUDIO RED, alternan breves periodos de esfuerzo con periodos de recuperación, lo que te ayuda a desarrollar fuerza, mejorar la resistencia y aprovechar al máximo tu tiempo. 
  • Las opciones de bajo impacto, como el ciclismo o la elíptica, pueden resultar beneficiosas si tus articulaciones prefieren un menor esfuerzo. 
  • Las actividades familiares de fin de semana, como paseos, natación o salidas activas, convierten el ejercicio en tiempo compartido. 

Tus 40: Entrena de forma inteligente y escucha. 

Al llegar a los 40, es posible que notes nuevas sensaciones, como apreciar un calentamiento más prolongado o necesitar un poco más de tiempo entre entrenamientos intensos. Esta puede ser una década ideal para entrenar pensando en cómo quieres sentirte durante el día, no solo en los resultados del gimnasio. 

Los calentamientos y los estiramientos pueden resultar especialmente beneficiosos ahora, preparándote para disfrutar de tus entrenamientos y sentirte mejor después. Ideas de movimiento que podrían ser adecuadas para tus 40: 

  • El entrenamiento de fuerza regular con movimientos controlados fortalece las articulaciones y ayuda a sentirse sólido y capaz. 
  • El ejercicio cardiovascular moderado, como caminar, andar en bicicleta o nadar, aumenta la energía sin dejarte exhausto. 
  • Las sesiones cortas de movilidad o yoga alivian la rigidez causada por estar sentado o por días ajetreados. 
  • Los entrenamientos de intervalos suaves te permiten esforzarte un poco y luego recuperarte, de una manera que resulta manejable. 
  • Los ejercicios de relajación conscientes, que incluyen estiramientos y respiración, pueden ayudarte a salir del "modo acción" y a relajarte. 

A los 50: Mantente fuerte y redefine el concepto de "estar en forma".“ 

Los 50 pueden ser un momento clave para reflexionar sobre cómo quieres que sean las próximas décadas. Quizás sueñas con viajar, dedicarte a tus aficiones o mantenerte activo con amigos y familiares. El movimiento puede ayudarte a alcanzar esos objetivos. Nunca es tarde para empezar, retomar o cambiar tu rutina de ejercicio.  

Ideas de actividad física que podrían encajar con tus 50 años: 

  • El entrenamiento de fuerza con máquinas o pesas libres más ligeras te ayuda a mantenerte firme y fuerte. 
  • Los ejercicios cardiovasculares de bajo impacto, como caminar, andar en bicicleta o hacer ejercicio en el agua, pueden resultar agradables a la vez que ayudan a desarrollar resistencia. 
  • Las clases suaves de yoga o estiramientos favorecen la flexibilidad para la vida diaria. 
  • Los ejercicios centrados en el tronco y la postura te ayudan a sentirte más apoyado y erguido. 
  • Las sesiones con un entrenador personal certificado pueden ayudarte a ganar confianza y proporcionarte un plan sencillo y claro diseñado para tu cuerpo y tus objetivos. 

A los 60: Muévete para lograr independencia y confianza en el día a día. 

A los 60 años, el movimiento suele asociarse con la libertad. Esto puede significar sentirse firme al caminar, desplazarse con facilidad o disfrutar de la compañía y las actividades que uno ama. 

Los ejercicios de equilibrio, coordinación y movilidad pueden ayudarte a sentirte más seguro/a. El movimiento social, como las clases o los paseos con un amigo/a, también puede ser una fuente constante de motivación y alegría. 

Ideas de movimiento que podrían encajar con tus 60 años: 

  • El entrenamiento de fuerza con máquinas, cables o mancuernas ligeras puede ayudar en tareas cotidianas como levantar, alcanzar y cargar objetos. 
  • Caminar en la cinta a un ritmo cómodo te mantiene activo sin necesidad de rutinas complejas. 
  • Los entrenamientos acuáticos son suaves para las articulaciones a la vez que suponen un reto para los músculos. 
  • Los ejercicios de equilibrio cerca de un soporte firme te ayudan a sentirte más estable al estar de pie, girar y caminar. 
  • Las clases grupales con movimientos sencillos y controlados combinan el movimiento con la comunidad y la diversión. 

A partir de los 70: Movimiento suave y constante y alegría. 

A partir de los 70, puedes centrarte en lo que te hace sentir bien, te resulta familiar y te produce alegría. La constancia es más importante que la intensidad. Incluso movimientos sencillos a diario, como caminar, estirar suavemente o hacer ejercicio en el agua, pueden ayudarte a mantenerte activo en las actividades que disfrutas. 

Ideas de movimiento que podrían encajar con tus 70 años o más: 

  • Dar paseos cortos a diario mantiene el cuerpo en movimiento y la mente despejada. 
  • Los ejercicios de baja intensidad con máquinas o bandas de resistencia te ayudarán a sentirte más fuerte y estable. 
  • Los estiramientos suaves o los movimientos realizados sentados en una silla favorecen la flexibilidad sin necesidad de tumbarse en el suelo. 
  • Hacer ejercicio en el agua o nadar tranquilamente a lo largo de la piscina suele resultar relajante a la vez que te permite ejercitarte. 
  • Las clases grupales tranquilas y de bajo impacto combinan el movimiento con la comunidad y la rutina. 

Recuperación: Su botón de reinicio incorporado 

Sin importar tu edad, la recuperación es fundamental para mantenerte en forma. Días de descanso, caminatas suaves, estiramientos al aire libre o unos minutos de tranquilidad en una sauna o sillón de masaje ayudan a que tu cuerpo y mente se recuperen. Prestar atención a cómo te sientes y permitirte bajar el ritmo cuando lo necesites es una habilidad valiosa en cualquier etapa de la vida. 

El impulso de la comunidad y el movimiento conjunto 

El movimiento no es solo físico. Estar presente en un espacio donde otras personas levantan pesas, caminan o toman clases puede ayudarte a sentirte menos solo y más motivado. Saludar a caras conocidas, unirte a una clase grupal o trabajar con un entrenador puede brindarte estructura y apoyo, especialmente en los días más difíciles. 

¿Preparado para moverte con facilidad a cualquier edad? 

No hay un momento perfecto para empezar. Tanto si tienes 20 como 70 años, puedes comenzar desde donde estás, con lo que tienes y de la forma que te resulte más cómoda. Cada paso, estiramiento y repetición es una manera de cuidarte hoy y para los años venideros. 

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